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Terra
La Coctelera

De historias que salen de mi cabeza: Caído del cielo

Hoy me estreno con los relatos en el blog, a ver que os parece. No os preocupeis si es muy raro. Es que soy yo, que soy muy raro xDD jajaja En fin...

CAÍDO DEL CIELO

Caminar por las estrellas nunca fue fácil. Mantener el equilibrio entre las luces de la esperanza que adornan el cielo nocturno siempre fue un camino guiado por la luna. Pero ayer la luna se escondió entre las nubes, tropecé y caí a la tierra.

Nunca había estado ahí. Estaba en medio de un campo abierto, por primera vez sentí el frío de la brisa nocturna, como un mágico y gélido halo que recorría mi cuerpo. Mis piernas fallaron al intentar caminar por el campo, no lograba dar dos pasos sin caer de rodillas en el duro suelo.

Miré al cielo confuso, el que había sido siempre mi hogar me había fallado, ¿por qué la madre luna me la había jugado y había decidido que yo no siguiera allí arriba? El manto de estrellas parecía sonreirme burlonamente mientras que tras las nubes se adivinaba el miedo de la luna a que yo la viera desde abajo, traicionera.

Lloré desconsoladamente sobre la hierba, mis lágrimas caían rociando mi rostro como diamantes brillantes que al chocar con la hierba creaban un extraño reflejo. Ese no era mi mundo. Estaba asustado, muy asustado. Sólo en la inmensidad de la noche, desnudo en cuerpo y alma. Grité desgarrado hasta que efectivamente me dí cuenta que me habían dejado sólo.

Trás varias horas intentando andar con mis dos pies sobre el suelo logré mantener el equilibrio y caminar, aunque de vez en cuando tuviera que abrir los brazos cual equilibrista para mantener la verticalidad. La noche parecía eterna, pues yo siempre había vivido en la oscuridad, por eso empezaba a sentir curiosidad por como sería la luaz del día. Estaba inmiscuído en un mar de sensaciones tan nuevas como fascinantes para mi.

De pronto a lo lejos divisé una casa. Parecía muy antigua y se erigía en medio del campo cual último vestigio de civilización en medio de la naturaleza más pura. La llamada silenciosa de la humanidad me hizo ir hacia allí. A pocos metros de la vieja puerta de madera me detuve. Respiré hondo y golpeando levemente con los nudillos de mi mano llamé.

[CONTINUARÁ...]

La literatura toda es contemporánea para el lector que sabe leer. (aforismo)

De optimismo, ilusiones, vueltas, tropiezos, barreras y seguir adelante

Dentro de la racionalidad, me gusta pensar que todo es posible, ¿por qué no? ¿Acaso no es mejor alimentar el alma de ilusiones que de malas experiencias y sufrimiento innecesario? Muchas veces es difícil mantener una actitud positiva y optimista ante los varapalos de la vida, y yo reconozco que tenga una vida relativamente feliz, aunque uno de mis pensamientos más profundos y oscuros es que creo que soy terriblemente infeliz, aunque trato de no creerlo demasiado.

Me mantengo en esa dualidad tan propia del ser humano de salir adelante con lo bueno y dejar atrás lo malo. A veces es complicado dejar de tirar de lo malo porque es un peso sobre la conciencia fácilmente recriminable para uno mismo. Mi cabeza es de esas que no paran de dar vueltas (no como la niña de "El exorcista", pero vamos), y en cada una de las mil vueltas recoge cosas que no me gustaría volver a pisar y que sin embargo resbalo con ellas. Entonces me lleno del optimismo que pretendo sin poder soltar las cosas malas que me encuentro en mis paseos o carrerones mentales que me hago inconscientemente.

Es cuando ves que otros son capaces de ser felices, de saltar las barreras que nos imponemos, cunado te sintes herido en tu orgullo y piensas "si él puede, ¿por qué no yo?". Eso te recarga las pilas pero muchas veces te encuentras con el duro muro de la realidad, los tropezones, lo que en un momento de euforia optimista te veías capaz luego le vés mil y un errores que te obligan a pensar que no puedes.

La de cal y la de arena, somos tan complicados como simples. Pero todos somos diferentes. Yo al menos seguiré intentando saltar mis barreras.

Negarse a admirar es la marca de la bestia. (aforismo)

De tu ausencia, miedos internos y cosas que no sé como decirte

La verdad es que cada vez que te vas te echo mucho, muchísimo de menos. Con el tiempo, el que salgas por la puerta antes de que me levante y que solo pueda verte a la hora de comer y por la noche, se convierte en rutina y se sobrelleva. Pero cuando tienes que irte y pienso que no vas a estar aqui aunque sea esos pequeños ratos cada día me embarga una tristeza incontrolable.

Como siempre el tiempo lo convierte en rutina, pero es en estos momentos, cuando te vas, es cuando pienso lo importante que es tenerte a mi lado, lo que valoro tu presencia y el miedo de perderla alguna vez. Si derramo alguna lágrima y se me hace un nudo en la garganta no es por cualquier cosa. Cuando me siente solo ante el televisor y no estés no podré evitar los primeros días sentir que no estas.

Pero sobre todo creo que lo que más presiona mi inconsciente y quizás exagerada melancolía en estos momentos, es el saber que te vas por nosotros. Eso me trae a la cabeza los continuos pequeños y grandes esfuerzos cotidianos que haces por nosotros y no evito pensar que haría, qué haríamos sin ti. Parece tan normal tu presencia y todo lo que haces que parece que no lo valoramos, pero deberías saber que eres una de las partes más importantes de mi vida.

Y esa es otra: El no decirlo es otra cosa que me carcome por dentro, por eso he deidido escribirlo. Por timidez, por no encontrar el momento, por no resultar "normal" nunca te lo he dicho y me será muy difícil decírtelo, solo espero y creo que sabes lo importante que es para mi y para todos.

Gracias, papá.

Nada más peligroso que resolver los problemas transitorios con soluciones permanentes. (aforismo)

De Halloween, diferencias culturales, entender el mundo y soluciones sin odio

Ayer observé como Halloween es una festividad que se empieza a abrir hueco en España. Pensándolo un poco, recuerdo que hace no más de 4 años no existía prácticamente ninguna cultura popular sobre Halloween por estos lares, sabíamos que es muy estadounidense gracias a las películas y series televisivas, las mismas que han inculcado como algo más próximo una fiesta sin gran arraigo en España.

Sé, y sabemos, que Halloween es un pretexto de pseudo-festividad basada en una tradición (no difiere mucho en ese aspecto de la Navidad, aunque los creyentes me direis que no tiene nada que ver, pero bueno)... ¿y qué? ¿Qué hay de malo en señalar ciertas fechas como una fiesta que se salga de lo normal? A la gente nos encanta salir de la rutina de vez en cuando, por pequeño que sea el cambio en el día a día es algo que nos suele motivar. Saber que por ejemplo Halloween es una fecha perfecta para para hablar de brujas, fantasmas, miedos y disfraces horribles... ¿que no tiene un significado más allá del "truco o trato" de unos niños cargados de motivaciones consumistas, cada vez más propias de la sociedad en que vivimos? ¿Qué es una costumbre de márketing importado del gigante estadounidense? Habrá quien se rasgue las vestiduras por decir que es detestable, pero al menos yo prefiero pensar que el mundo se está globalizando y está bien que seamos abiertos a otras culturas, que respetemos la diferencia siempre que esta nos respete a nosotros, claro. Es algo que nos enriquece en general, desde las tradiciones más burdas como Halloween.

Creo que uno de los principios que más nos pueden ayudar a entender el mundo que nos rodea es comprender al otro, ponerse en su lugar y el de sus pensamientos, aunque no los compartamos o estemos radicalmente en contra. Siempre nos ayudará a entender mejor lo que pasa, en cualquier circunstancia, y si no nos parece bien siempre estaremos en la ventaja de saber por qué. Precisamente el extremismo se basa en la ignorancia.

El gran problema de la humanidad actualmente, el terrorismo, tan difícil de combatir, nunca se acabará si no hacemos por entender las motivaciones del terrorista dispuesto a acabar con su vida por una causa, aunque sea totalmente injustificada (el asesinato siempre es injustificado, lo que no quiere decir que existan motivaciones por parte del asesino). Pero precisamente yendo a la raíz de los motivos entenderemos que el terrorista tiene una visión del mundo tan reducida, empezando por su educación, que le lleva a la ignorancia absoluta.

En general, no están locos, es que su propio mundo está cerrado con llave. Si desde pequeño te dicen que las manzanas son venenosas y morirás el día en que tomes una, repetido un día si y otro tambien, ten por seguro que jamás en la vida probarás una manzana. Es básicamente lo mismo, lo que pasa que un terrorista alimenta la semilla de su propio odio. El problema es que alguien puso esa semilla ahí.

Es algo muy complicado y con muchas vertientes, pero siempre en mi opinión, que no es más que una la de un ser cualquiera, el principal de los problemas es encontrar esa raíz y empezar a solucionarlos desde ahí.

Por eso es importante no fomentar el odio hacia los demás, acoger de brazos abiertos las diferencias culturales que nos aporten algo, por mínimo o chabacano que parezca, y entender las que nos compartamos para fundamentar realmente por qué no lo compartimos. Los extremismos, los odios cerrados, el insulto gratuito y el cerrar los ojos a la realidad solo queriendo ver la nuestra conduce a una sociedad más deteriorada, egoísta y que a la larga hará aflorar muchos más problemas y conflictos. Aunque quien sabe si la humanidad es que es asi, simplemente. Yo me niego a creerlo.

Porque no entiende la objeción que lo refuta, el tonto se cree corroborado.(aforismo)

De Halloween

¿Truco o trato? Una noche llena de misticismo y magia para pasarlo de miedo. Disfrútala.

Aforismo Neutro

De música, mañanas de ensoñación, climas y cambios horarios

La música puede transmitir tantas cosas... Hoy escuchaba el último disco del grupo La quinta estación, "El mundo se equivoca". Sus sonidos envolventes de pop con aire clásico y a la vez nuevo, perfecto para sumergirte en un mundo entre la realidad y la ficción como si de la banda sonora de la vida se convirtiera en una mañana de finales de Octubre soleada y a más de 20 grados, tan atípico que parece una película de Tim Burton, una agradable pesadilla antes de Navidad.

Algunas mañanas como esta se convierten en meros paseos extraños que parecen no existir, que te alejan de la realidad si te dejas llevar y desaparece todo pensamiento racional, crees en cosas imposibles y parece ser viable cualquier inviabilidad. Es básicamente una versión puntual y mañanera de las noches de sueño y estrellas, donde la oscuridad te deja volar. Pero a veces es la luz del sol, más desagradable, pero tambien atrapadora. ¿Será cierto que el clima y los momentos del día influyen tanto? a mi por lo menos eso me parece...

El sábado pasado cambiábamos la hora (por eso que dicen de aprovechar la luz solar) el caso es que nos regalan un día de 25 horas y el posterior desajuste del reloj biológico de cada uno. Entonces miramos la hora por ejemplo a las 11 de la mañana y decimos "es que es como si fueran las 12". Realmente estos primeros días se nota. Tambien es verdad que yo estoy especialmente perceptivo, pero en cualquier caso supongo que es una sensación universal, a unos les afecta más y a otros menos. Cosas de la vida cotidiana y sus pequeños defectos que posiblemente no tengan interés alguno, pero ¡qué puñetas! ¿por qué no vamos a hablar de ello?

Más seguramente que la riqueza hay una pobreza maldita: -la del que no sufre de ser pobre sino de no ser rico; la del que tolera satisfecho todo infortunio compartido; la del que no anhela abolirla, sino abolir el bien que envidia. (aforismo)

De pensar, divagar, pensar, dudar y volver a pensar

Ahora mismo, encendiendo el ordenador dispuesto a escribir algo me he dado cuenta de lo extraño que resulta pensar el qué quiero escribir. Verdaderamente no lo sé. Realmente la pregunta, tal y como ha surgido en mi cabeza ha sido "¿realmente no tengo nada que decir? ¿estoy tan vacío de pensamientos verdaderamente interesantes?". Me encantaría poder contar la historia más interesante, sorprendente y apasionante del mundo, pero solo trato de reflejar lo que ronda mi cabeza en este momento, que no tiene por qué tener interés para nadie más que mi mismo y que sin embargo una extraña fuerza de desahogo me incita a escribirlo públicamente, sabiendo que el beneficio de ello es imperceptible, aunque yo tenga la creencia de que me pueda servir de algo.

Muchas veces me he quedado pensando, pensando y pensando para escribir algo interesante, lo cual me suele llevar o bien a escribir una mediocridad que odio hasta que decido borrarlo por completo, o por el contrario estar muchos minutos ante una pantalla en blanco, escribiendo tímidas frases que borro apresuradamente sin encontrar nada que a mi juicio merezca la pena dejar plasmado. En pocas palabras, perder el tiempo (aunque realmente el tiempo nunca se pierde, solo hay que saber utilizarlo en tu favor entendiendo que él, el tiempo, es absolutamente neutral, jamás jugará a tu favor ni en tu contra sino que siempre transcurrirá impasible a cualquier suceso. Solo cambia la percepción que tenemos de él según la situación, momento, lugar...).

En cualquiera de los dos casos no tengo nada. Por suerte existe una tercera posibilidad y es encontrar algo que me motive a seguir escribiendo y que una vez terminado más o menos sea de mi agrado. Será lo que se llama estar inspirado, cosa que ocurre con menos frecuencia de la que nos gustaría a todos (aplicando universalmente esta teoría absurda que perfectamente podría ser un aforismo... ¡increíble, encontré una relación entre el título del blog y lo que escribo!).

Últimamente pienso lo cargante que es hablar de uno mismo, creo que ya comenté (y sino lo hago ahora) lo que me cuesta admitir mis sentimientos más profundos, o lo hermético de mi personalidad y que tanto daño me hace por dentro, por eso explorarme y tratar de describirlo me cuesta más de lo que parece. Buena muestra de ello es este texto, que es mi yo más interno, más confuso, más endiabladamente caótico y divagante. Uno de mis problemas que más aborrezco y a la vez agradezco (curioso) es esa constante máquina de pensar que es mi cabeza, necesito tenerla siempre llena de cosas, la mayoría inútiles, pero siempre cargada de palabras, pensamientos, dudas que me planteo a mi mismo.

Os lo estais preguntando y os contesto ya: Si, a veces me odio. Aunque supongo que el tiempo enseña a convivir no solo con otras personas sino con uno mismo.

Las frases son piedrecillas que el escritor arroja en el alma del lector. El diámetro de las ondas concéntricas que desplazan depende de las dimensiones del estanque. (aforismo)

De días nublados, empatía, noches y sensaciones absurdas

No sé, los días nublados hacen que todo parezca más hermético, más ensoñado. Las nubes negras que amenazan tormenta lo cubren todo de un extraño halo que aturde la cabeza hasta hacerte sentir de un modo extraño. No sabes si tienes frío, inspiración, miedo o simplemente una jaqueca pasajera.

Miras la ciudad bajo el manto gris y parece como si todo tuviera un color desaliñado, pobre, incluso un aspecto miserable. Es muy distinto de los días de reluciente sol y atiborrado optimismo donde los edificios se alzan erguidos con sus relucientes ventanas y parece que todo sea un mundo abierto a las posibilidades. Las nubes nos encierran de alguna manera. Es evidente que los cambios de tiempo afectan al cuerpo humano y los estados de ánimo por la luz que recibimos y todas esas cosas que sabemos, pero realmente es curioso si te paras a pensar lo que sientes un día nublado.

Es como la noche y el día. Para mi el día, el de primera mañana, es propicio para el optimismo, para hacer todo lo que quieras hacer, todo lo que te propongas. El mediodía es para relajar con el mismo optimismo hasta que llega la sobremesa, donde la cosa empieza a cambiar anímicamente y todo parece volverse más lento, más fatigoso, más impenetrable. La media tarde yo la siento como un terreno llano hacia la tarde-noche en la que definitivamente baja mi ánimo igual que baja el sol para esconderse y dar protagonismo a la luna.

El cambio de la tarde a la noche suele ser pesado moralmente, es difícil describir con palabras algo que es pura empatía con el entorno, algo tan abstracto e intáctil. Eso si, cuando la noche se adentra es uno de los momentos más fantásticos del día, la cual la verdad no suelo aprovechar mucho si digo la verdad, pero cuando lo hago realmente siento su poder en mis emociones. La noche hace aflorar los pensamientos más profundos y ayuda a ponerlos sobre la mesa, parece que la oscuridad da lugar a la intimidad suficiente para que los pensamientos se revelen, es una química especial entre nuestros razonamientos y la luna rodeada de su baile de estrellas relucientes.

La ciudad de noche es el perfecto cuadro que aúna nostalgia, percepción y agudeza a partes iguales, erizando los pelos del cuerpo de pura emoción.

Con mayor o menor intensidad, las distintas etapas que se viven a lo largo del día crean esas sensaciones identificativas un tanto extrañas, absurdas pero que siempre están presentes.

Los misterios y enigmas que guarda la noche son sin duda uno de los momentos idóneos para pasear simbólicamente por nuestros pensamientos y no tropezar o enredarte en ellos, yo creo que sobre todo porque sabes que en cualquier momento acabará el día y podrás echar la llave a todas tus preocupaciones con solo cerrar los ojos y dormir plácidamente a la espera de un nuevo día.

Todo, en el individuo, proviene del cruce del espacio con el tiempo. Menos el individuo mismo. (aforismo)